Muy apreciado(a) lector(a)
Petronio Tam
El desarrollo de las Leyes Fundamentales Universales para el orden existencial de la realidad holística hace parte del enfoque fundamental y seminal para actualizar el conocimiento globalizante de la ética que necesita la sociedad humana, más allá de todo contexto religioso, pero a su
vez, es complementario y fortalecedor para la verdad que subyace en todo credo.
Al iniciar con la presente un nuevo ciclo de lecturas, ampliamos el concepto de ́mente ́ pa-
ra entender y explicar mejor, más profundamente los fenómenos de las ciencias: física, química,
electromagnética, biológica y genética. La academia actual presenta convencionalmente esta fe-
nomenología de manera casuística-práctica, con gran éxito tecnológico, pero con serias carencias
de fondo en lo filosófico, cayendo en el irónico dogmatismo propio del reduccionismo materialista
de la ciencia ́oficial ́.
IEs propone nuevos paradigmas que dan solución a estas interrogantes para que la ciencia
materialista abra un nuevo portal al conocimiento y a la investigación. Ella, con sus conocimientos
actuales y su enfoque limitado a lo físico no puede explicar de fondo la naturaleza holística de la
verdadera realidad, que integra lo físico con lo metafísico, lo material con lo inmaterial.
Ejemplo de estos fenómenos son: la inducción electromagnética que nadie puede explicar
más allá del hecho empírico mismo de que ́es así porque es así ́, la incoherencia lógica de los siete
principios de la mecánica cuántica que los propios físicos puros admiten no poder entender de
donde proviene la inteligencia: de las moléculas en sus reacciones químicas, de los bits cuánticos
para nano tecnología digital, del metabolismo y reproducción de las células, del comportamiento
de los gametos de seres pluricelulares, de las células madres, de la clonación, del ritmo circadiano
y del reloj biológico dentro del ciclo de supervivencia de cada individuo; y, de las energías sutiles
que actúan dentro de los cuerpos físicos en las terapias de las llamadas medicinas ́alternativas ́.
La Mente que convencionalmente es patrimonio del cerebro, para IEs, es la capacidad de
manejar inteligente cualquier tipo de información, tanto en su creación y memorización como en
su emisión y recepción. A su principal producción la llamamos pensamientos, que no se rigen por
ninguna ley física, pues carecen de tamaño, peso, volumen, color sabor, etcétera: por lo que ellos
son de naturaleza metafísica. Y científicamente, no hay leyes físicas para explicar como algo físico
pueda producir algo metafísico como lo son los pensamientos de la mente. Es decir que la mente
como capacidad pertenece a una entidad que no es física, sino metafísica o inmaterial o espiritual.
A continuación la reproducción parcial del bloque teórico III de IEs, sobre LAS MENTES
CUÁNTICA Y BIOLÓGICA, que hace parte del Libro III, de la Colección “Cabalgando en hombros de
Gigantes del Pensamiento”, cuyo autor es el suscrito. Las personas que deseen adquirir electróni-
camente uno o todos los libros de esta colección deben dirigirse a vuelta de correo a la Sra. Adeli-
na, para coordinar los detalles. Si algún lector tiene conexión con instituciones culturales, educati-
vas, colegios y universidades, estamos donando estas obras para sus bibliotecas, contácteme.
Debo advertir que siendo nuestra propuesta de naturaleza post-convencional, que requiere
un enfoque científico serio, la comprensión requerirá al lector no iniciado en ciencia y en nuestro
macro-modelo de Inteligencia Espiritual (IEs), consultar términos en nuestro Glosario, el que esta-
mos obsequiando a quienes deseen ser miembros del Club de Amigos de FUNFEH. No obstante,
invito a quienes deseen hacer sus preguntas o consultas por e-mail a petroniotam@gmail.com.
Su amigo y servidor,
Petronio Tam
LOS NIVELES DE LA MENTE
Frase que se aplica a casi toda nueva propuesta científica:
"El público (de la comunidad científica) escucha
con paciencia y aplaude con cortesía, cuando el
científico (no cientificista ni reduccionista) acaba su informe,
todos se retiran sin mostrar ninguna curiosidad"... "Ninguno de ellos
sospechaba haber asistido a uno de los más importantes acontecimientos científicos del siglo (XXI)"
(Francois Jacob y Desiderio Papp)
Este modelo, como parte de IEs, propone un nuevo paradigma, que la mente no es exclusiva de la psiquis, es decir que la mente psicológica es sólo una de cuatro codificaciones de comunicación mental
del espíritu encarnado en la materia. Resumiremos cada una de ellas empezando con las primeras dos:
I. LA MENTE CUÁNTICA
Es la capacidad mental que tienen los espíritus de las partículas, átomos y moléculas y las diver-
sas formas cuánticas de energía y de materia. Por evolución, bajo los principios mentales de simbiotismo
y sinergismo, la mente cuántica de las partículas fundamentales forman configuraciones de creciente
complejidad, como los átomos, moléculas y cuerpos multi moleculares no-biológicos.
También tienen
mente cuántica los componentes moleculares de los cuerpos biológicos, como las macromoléculas de
ADN y ARN, los genes, proteínas, enzimas, aminoácidos, minerales, vitaminas, oligoelementos, proteínas
y radicales libres.
La mente cuántica es objeto de las cuatro leyes universales físicas subyacentes de la naturaleza:
la gravedad, el electromagnetismo y las fuerzas nucleares fuerte y débil; y de sus respectivas fuerzas
―además de las leyes y fuerzas resultantes de la unificación en el modelo estándar de la ciencia unificada:
la Electrodébil, la Gran Unificada y la del Todo (que por desintegración lleva a la materia al estado tódico
de una singularidad.
El nivel mental cuántico, contiene el manejo inteligente de información cuántica. Este nivel es
aplicable a todas las diferentes formas físicas inorgánicas no biológicas, y a sus respectivas moléculas,
átomos y partículas subatómicas. Podemos entender la existencia del nivel mental cuántico, tomando
como ejemplo al agua. Toda molécula de agua está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxí-
geno, los que a su vez están formados por partículas subatómicas que contienen energía cuántica. Deci-
mos que el agua tiene mente cuántica pues es capaz de manejar información respecto a las vibraciones
cuánticas de sus partículas. Y podemos probar que este manejo es inteligente, ya que como veremos, el
agua puede percibir información psicológica y decodificarla al nivel cuántico, memorizarla, procesarla y
comunicarla. El siguiente caso lo ilustra:
La mente cuántica del agua – Evidencia empírica del experimento de Bernard Grad
El Dr. Bernard Grad en 1988, gana el premio anual otorgado por la Fundación Ciba-Geigy, del co-
nocido laboratorio químico que lleva este nombre, por haber conducido un sorprendente y revelador ex-
perimento. Grad, hace que tres baldes de agua sirvan para iniciar sendos cultivos hidropónicos de cente-
no. El primer balde lo somete a la acción mental por imposición de manos de un sanador pránico. El segundo balde no es sometido a ninguna preparación mental. El tercer balde es sometido a la preparación
mental de varios enfermos mentales de un sanatorio psiquiátrico quienes emulan la imposición de manos
hecha en el primer balde. Los tres baldes después de las respectivas preparaciones mentales, no han
cambiado ninguna de sus características físicas de magnetismo, ni de electricidad estática, ni su conducti-
bilidad térmica o eléctrica, conservando intactas e iguales sus propiedades químicas. Sin embargo, des-
pués de catorce días, el cultivo hidropónico de centeno en el primer balde presenta un mayor creci-
miento de más del 10% que el segundo, y el tercero un 10% menor que el segundo.
Este experimento que puede ser homologado por cualquier persona, como lo ha sido en numero-
sos centros educativos en USA, demuestra la capacidad del agua de percibir en un código cuántico, la
información mental psicológica humana, enviada por imposición de manos. Y la necesaria presencia de
una mente cuántica en el agua, que puede, almacenar esta información de origen humano y transmitirla a
las plantas de centeno del primer y tercer balde. Las plantas a su vez demuestras su capacidad de perci-
bir la información cuántica del agua y “traducirla” a información biológica, para alterar, en los baldes
primero y tercero, el ritmo normal de crecimiento mostrado en el segundo balde. Conviene a estas alturas
entender que nuestro modelo asume que:
-
Toda información es vibratoria –por vibración nos referimos a un movimiento rítmico que, según las leyes que la rigen, realizan la holodinámica, para inducir los movimientos precisos que son necesarios para producir determinado fenómenos, siguiendo la intencionalidad de la inteligencia de su corres- pondiente entidad mental simple o compleja; que dirige dentro del medio físico a su correspondiente partícula, o conjuntos de ellas, integradas en creciente complejidad como átomos, moléculas y en largas cadenas polipéptidas de moléculas como en el ADN.
-
Toda información metafísica se transmite a velocidad superluminal ―por superluminal entendemos las vibraciones cuyas frecuencias son superiores a las vibraciones de la luz que según Einstein, son las máximas concebible para lo físico. -
La comunicación entre las mentes, tanto del agua, del sanador, como la de las plantas, se compone
de transmisiones vibro-informáticas, en cada plano del holograma mental por la vía de la resonancia
armónica ―la mecánica cuántica asigna a estas vibro-informaciones, sobre-simplificadamente para
usos tecnológicos, valores simples de (+ ó -) cero, un medio, uno, uno y medio, o dos, bajo el nombre
de espín. Resonancia armónica es un tipo de fenómeno descrito en la física mediante el cual las vi-
braciones de origen mental de un sujeto, a un nivel cuántico, biológico, psicológico, o evolutivo, en
una escala vibratoria determinada son transmisibles a la mente de otro sujeto que vibra en otras es-
calas, si las unas son múltiplos o submúltiplos exactos de las otras.
IEs postula que el agua y cualquier otro elemento inorgánico, tienen una capacidad variable de contener o almacenar información cuántica. Así, la información cuántica codifica determinadas formas de vibración entre moléculas, átomos y partículas subatómicas para producir determinadas propieda- des físicas, químicas y electromagnéticas; las que a su vez son recodificables por mentes biológicas y evolutivas, dentro de los límites permitidos por las leyes para lo físico.Por lo que, toda información cuántica almacenada en la memoria de toda mente cuántica me- tafísica es susceptible de ser modificada por percepciones de información cuántica emitida por una fuente externa, para crear determinadas vibraciones cuánticas que producirán determinados efectos físicos ―estas percepciones requieren a su vez de la existencia de una interfaz periespiritual, ―que se ex- plica en el punto 4.6 del capítulo 4 del Bloque teórico del Libro III de nuestra Colección “Cabalgando en Hombros de Gigantes del Pensamiento”― que debe contener por lo menos un chakra mayor capaz de re- codificar las vibraciones psicológicas de origen humano, transformándolas en instrucciones cuánticas. De forma análoga, la interfaz periespiritual de las plantas ha hecho lo propio al recibir las instrucciones reci- bidas del agua, transformándolas al código biológico.
En el caso del experimento del Dr. Grad, el sanador pránico y los enfermos mentales hacen de
fuentes externas al agua del primer y tercer balde de agua, respectivamente, para transmitirles por impo-
sición de manos información psicológica de valores opuestos que se decodifica a información cuántica
para ser percibida y memorizada por el agua y de allí nuevamente en-codificada a información biológica
en el proceso de germinación del cultivo hidropónico. La mejor información cualitativamente va al agua
del primer balde, y la peor a la del tercer balde. Las semillas de centeno, de igual potencial biológico cada
una, al germinar en cada balde su cultivo, reciben, cada una, diferente calidad de información cuántica,
que es a su vez recodificada al nivel mental biológico, dando así diferentes resultados de crecimiento.
La mente cuántica de los electrones – Descubrimiento experimental de David Joseph Böhm
David J. Böhm, un notable físico de mediados de siglo XX, discípulo y amigo de Einstein, continúa con sabia epistemología la labor de búsqueda de éste último. Böhm, injustamente menospreciado por la comunidad académica física, reduccionistamente materialista, ha propuesto en forma pionera, la existen- cia, en términos de la física cuántica, de variables ́no-locales ́, pertenecientes a lo que él llama un orden ́implicado no manifiesto ́. Orden al que en nuestro modelo hemos llamado metafísico o espiritual y que coexiste con el orden ́manifiesto ́ o físico.
Böhm en 1957 descubre experimentalmente, en diferentes pruebas de laboratorio, que el nivel mental cuántico funciona metafísicamente en los electrones, pues no se registró ninguna forma o señal de comunicación física entre ellos, durante todo el experimento.
En mi opinión esta es una opción más que válida para iniciar con rigor pruebas científicas de inves- tigación y desarrollo holístico en entorno a este nuevo paradigma, la ́mente cuántica ́ como el rol del espíritu en cada individualidad cuántica. Para romper así, la actual barrera denunciada en el Principio de Incertidumbre Cuántica formulado por Werner Heinsenberg; y que, los físicos hasta hoy aceptan como una misteriosa barrera para acceder a un conocimiento lógico, acudiendo a la falaz decoherencia ―denunciada en el punto 1.8 del Bloque teórico II de IEs, en el Libro II de la colección Cabalgando en Hombros de Gigantes del Pensamiento―. Precisamente porque la física cuántica cuando trata de explicar la fenomenología de lo micro, no le da cabida a lo metafísico. Es decir, a la entidad que dirige las propie- dades físicas; es decir a la mente del espíritu, que conforma una unidad indivisible con la partícula mate- rial.
La actividad mental de los electrones es demostrada científica y experimentalmente, por el Dr. Böhm, quién también concluye que la “onda” de la partícula subatómica, una vez comprobado que no es medible por ningún medio físico ni natural ni técnico, es de naturaleza metafísica. La misma naturaleza que tienen los pensamientos producidos por la mente humana ―El punto 1.9 del Bloque teórico II de IEs, del Libro II de la colección Cabalgando en Hombros de Gigantes del Pensamiento, explica como la mente cuántica propuesta por IEs, resuelve lo que los físicos cuánticos de vanguardia consideran el problema más grande de la física, “Cómo conciliar la lógica con que se entiende el orden de la naturaleza de lo macro con las ilógicas, e ́inentendibles ́ explicaciones dadas por la física cuántica para lo micro, me- diante la decoherencia”.
Todo esto es posible debido a que las partículas cuánticas como el electrón tienen mente cuántica. Es fundamental que el lector conozca y entienda la siguiente explicación de tal enunciado, pues es uno de los fundamentos científicos, hasta ahora, más importantes, para entender la espiritualidad universal como una ciencia. Por ello, pedimos al lector lea cuidadosamente la siguiente explicación sobre el tras- cendente experimento del Dr. Böhm con los electrones.
La Verdadera Identidad Mental del Electrón - El experimento de BÖHM – Scientific American Mayo 1994
En la fase 1 de su experimento, usando cajas de campos magnéticos con salidas horizontal y verti-
calmente prediseñadas para los electrones, Böhm descubre que los electrones tienen memoria cuántica,
al comportarse de manera predecible, en su alineación de vibraciones de giro, como electrones dextrógi-
ros o levógiros, y como electrones ascendentes o descendentes. En la fase 2 de su experimento, Böhm
observa que haciendo un circuito de tres cajas magnéticas en secuencia, los electrones al ingresar como
dextrógiros (previamente separados) a la primera caja, salen de la tercera caja divididos en descendentes
levógiros y descendentes dextrógiros. Manifestando así una capacidad de decidir para cambiar su me-
moria cuántica de una manera selectiva como si fueran individuos autónomos y readaptables para
mantener una simetría de giro, discernimiento para dicho cambio exigido por la ley electromagnética,
pues el cambio de dextrógiros a levógiros no es para todos ellos. El experimento del dibujo siguiente en
(b) demuestra la capacidad de alterar la alineación dextrógira a levógira, en las vibraciones de giro de los
electrones dextrógiros obtenidos en (a), cuando se separan los ascendentes de los descendentes.
(Ver gráfico en la siguiente página)
La razón de lo anterior, es que en la gráfica precedente, a la derecha, (b), Bohm ha colocado una
placa que detiene a los electrones con vibraciones de giros verticales hacia arriba (electrones ascenden-
tes); resultando que el 50% de los electrones (electrones descendentes) realineen sus vibraciones de giros
horizontales de derecha a izquierda (de dextrógiros a levógiros), dejando un remanente del otro 50% que
siguen girando hacia la derecha (siguen siendo dextrógiros). Esta realineación no sólo ratifica la causali-
dad del comportamiento inteligente de los electrones que ―siguiendo el principio de mantener la pari-
dad de giros, dextrógiros y levógiros exigida por la ley del electromagnetismo― además, retienen en su
memoria cuántica, el ́saber cómo ́ vibrar predeciblemente con giros dextrógiros los unos y levógiros
los otros; y a la vez, vibrar ambos ascendentemente y descendentemente; sino que, revela su capacidad
de reacción realineante (exactamente el 50% de ellos se vuelve levógiro) cuando una vez separados los
dextrógiros, la mitad del flujo inicial de sus compañeros (el grupo ascendente) es detenido, quedando
aislados los electrones descendentes que al seguir con el flujo dl proceso, se realinean en la forma descri-
ta.
Según Böhm el hecho que se detenga con una placa a todas las partículas dextrógiros-ascendentes no impide que la otra mitad, que hasta entonces integraban todos, un grupo de dextrógiros- descendentes, interactúen metafísicamente entre sí “comunicándose” con su mente cuántica. El resul- tado de esta comunicación hace que al conocer al segundo grupo que el primero ha sido detenido por la placa; y los del segundo grupo, tomen la decisión de realinearse. Así, mediante esta decisión, la mitad de los electrones dextrógiros descendentes dejan de ser dextrógiros para convertirse 50% de ellos en levógi- ros y, conservando el 50% de ellos sus propiedades de giro dextrógiras.
Böhm, en un posterior experimento trata de medir el más leve cambio en los diversos campos de energía del medio en que se realiza esta interacción comunicativa entre los grupos de electrones para informar a los descendentes que los ascendentes ya no están con aquellos. Böhm concluyó que no hay cambio perceptible en los registros de campos electromagnéticos, electrostáticos, magnéticos, ni gravita- cionales en el medio en que están ambos grupos. Deduce Böhm, que la función interactiva comunicante de ambos grupos a la que le llama “la función onda” no es de naturaleza física, sino de naturaleza me- tafísica, es decir que la onda es metafísica, y que tiene manifestaciones físicas observables.
Así, David. J. Böhm (físico, Ph.D., profesor de Universidades de Londres y Berkeley,) prueba que las Partículas Cuánticas tienen mente cuántica metafísica, a partir de que el Electrón, maneja inteligen- cia cuántica y prueba que ésta es metafísica, con los siguientes atributos:
-
MEMORIA CUÁNTICA de momentos de giro
-
PERCEPCIÓN CUÁNTICA de presencia y ausencia de pares con giros opuestos
-
DECISIÓN CUÁNTICA de cumplir ley de paridad de giro
- COMUNICACIÓN METAFÍSICA de la información perceptiva
- Así, con base al experimento del Dr. Böhm, IEs puede indicar que las partículas cuánticas tienen un manejo inteligente de la información cuántica. Que este manejo de información es metafísico y por lo tanto los electrones tienen mente cuántica metafísica. Así, es posible la comunicación entre las mentes cuánticas de los electrones. Y que la forma mental de los electrones, tiene la sabiduría para dirigir la fe- nomenología de tales partículas físicas.
- Lo que la ciencia oficial percibe, en pantallas computarizadas, análogas y digitales, como onda físi- ca, es la manifestación de la onda metafísica.Como la comunicación cuántica es metafísica, IEs propone una mecanicidad vibracional, super lu- minal de la onda verdadera ―de vibraciones más rápidas que las de la luz, producidas por la mente cuán- tica de cada electrón al intercomunicarse con las demás―, y que llega a transmitirse por el periespíritu de cada electrón, hasta las vibraciones sub luminales que hacen fenomenológicamente a nivel físico cada partícula como el electrón―ya que éste tiene vibraciones más lentas que las de la luz―.Esta transmisión es por la vía de resonancia armónica entre las vibraciones superluminales de los pensamientos cuánticos de la mente cuántica y las subluminales de las de la partícula física.Si la comunicación es entre dos o más electrones, la transmisión de hace por resonancia armónica cuando el cociente de la vibración comunicante de la mente de cada electrón emisor es un número exacto de las vibraciones producidas por cada electrón receptor.Con la demostración de Böhm, la onda es como “el pensamiento (cuántico) de la mente cuántica”, la que le da los movimientos vibratorios de giros a la partícula; o sea que, le da vida cuántica a la partícula. Y la fenomenología electromagnética aplicable al experimento onda-partícula de Böhm para el electrón ―hecho de haces de electrones o que en la física se les llama rayos beta de carga negativa―, también es aplicable para el protón para lo cual el experimento utiliza haces de rayos alfa o sea de partículas de carga electromagnética positiva.La mente cuántica del protón, - Una analogía de partículas con espín de 1⁄2El protón es la contraparte material del electrón, porque es apenas lógico asumir que el protón tiene movimientos giratorios dextrógiros o levógiros, ascendentes o descendentes, tiene similares capaci- dades de percepción de interacciones comunicativas y, tiene voluntad de tomar similares decisiones para mantener entre sus grupos la simetría de paridad vibratoria, cuando ésta sea alterada.En suma, los protones también poseen mente cuántica. Sujeto a posteriores comprobaciones fácticas, semejantes o mejores (en adelanto tecnológico) a las que hizo Böhm. Por lo que, podemos pro- poner por deducción lógica, que en el orden material, las mentes cuánticas son las que dirigen todas las propiedades vibratorias de las partículas subatómicas. O sea que, estas propiedades, son expresiones me- tafísicas de sus respectivas mentes metafísicas, incluyendo a electrones y protones.
La mente cuántica atómica y molecular resulta de las mentes cuánticas de sus componentes
Siguiendo los cuatro principios mentales propuestos por IEs, para configurar un átomo de hidróge- no ―el más simple y elemental de todos los átomos―, se requiere la unión electromagnética de un electrón y un protón. Así, el primero órbita alrededor del último. Éste fenómeno, de ́amor cuántico ́, da como resultado la mente del átomo. Es decir, el resultado de la unión simbiótica y sinérgica de las men- tes del electrón y del protón. A su vez, la mente del protón es la ́fraterna ́ unión simbiótica y sinérgica de las mentes de los tres quarks que lo componen.
De manera similar la mente de un átomo de helio es la unión simbiótica y sinérgica de las mentes cuánticas de dos protones, dos neutrones y dos electrones. La mente molecular se desarrolló, ―en el ́corazón ́ de las estrellas y supernovas, por evolución bajo los principios mentales del simbiotismo y siner- gismo, en la mente cuántica de las partículas primigenias de la gran explosión― para monitorizar los con- juntos de propiedades de los cuerpos inorgánicos de la naturaleza “inerte”, que tienen vida cuántica, al estar compuestas de conjuntos organizados de mentes cuánticas, que direccionan la dinámica vibracional de las partículas cuánticas, para que realicen determinados fenómenos alternando inteligentemente sus movimientos vorticianos que como ya explicamos son llamados espín en la física cuántica.
Y así, el proceso de fusión nuclear en las estrellas y en las supernovas, para crear los átomos pesa- dos, de toda la escala de los elementos químicos; y, el proceso de la química inorgánica y orgánica para producir todos los cuerpos celestes; y, los cuerpos minerales de la Tierra y sus seres biológicos. Así, cum- plen procesos holísticos que tienen una parte física y la otra espiritual o metafísica. La parte física es co- nocida por la fenomenología fisico-química. Y la metafísica corresponde en este caso a las mentes cuánti- cas, bajo la acción de los cuatro principios mentales. Por lo que podemos decir que:
-
a) La holodinámica mental hace posible la comunicación de las mentes cuánticas que bajo las leyes de
la fusión nuclear y luego bajo las leyes de la química (derivadas de la ley electromagnética), se logre
el simbiotismo mental.
-
b) La integración simbiótica y sinérgica de las mentes de cada componente del todo resultantes, hace
posible que se formen átomos y moléculas; o sea, que se hagan átomos cada vez más pesados, o
moléculas cada vez más complejas;
-
c) El principio holográfico contenido en la fractalidad hace posible que en ́el todo ́ resultante se
mantenga ́el saber de cada parte ́.
- d) El principio de sinergia mental hace que ese ́todo ́ adquiera el valor agregado, o la sinergia, en las propiedades del nuevo compuesto.
- La entidad metafísica poseedora de mente cuántica, puede ser llamada la meta-partícula o sea el espíritu de la partícula, la misma que es cuánticamente inteligente y contiene la sabiduría para dirigir lo físico; o sea que, a toda partícula fundamental, a todo átomo y toda molécula le corresponde una meta- partícula, meta-átomo y meta-molécula, respectivamente; y su mente, está en esa entidad espiritual de orden metafísico.
Toda molécula es una asociación química de un variado número de átomos, por la acción fraternal de
los enlaces orbitales que hacen los electrones de valencia química. Usando el mismo proceso deductivo
de electrones y protones, la mente de los átomos se forma por simbiosis sinérgica.
En este orden de ideas, podemos proponer que la unión de las mentes de los átomos que integran la
mente de toda molécula, conforma una entidad espiritual de creciente complejidad contenedora de una
capacidad a la que podemos llamar la “mente espiritual molecular” ―espiritual porque no es de naturale-
za física; y ya se dijo, en lugar de usar siempre el término metafísico, IEs prefiere usar la palabra espíritu,
que realza la aplicación de la espiritualidad cuando se habla de nuestra realidad holística al tomar presta-
do la palabra espíritu, más allá de todo contexto religioso―.
Y de manera análoga y sistemática, una célula es una configuración individualizada de moléculas cu- ya mente respectiva adquiere por evolución mental la capacidad de saber multiplicarse por medio de la autoréplica.
En resumen, crecientes complejidades de conjuntos organizados de partículas como: átomos, moléculas, cuerpos inorgánicos y seres (biológicamente) vivos, o bioseres; deben ser dirigidas por sus correspondientes formas organizadas de mentes, de creciente complejidad evolutiva.
IEs propone así, que el espíritu del átomo es la entidad que monitoriza las interacciones vibrato- rias fundamentales, que se realizan bajo la llamada inducción electromagnética y, es la responsable de todas las propiedades físicas del átomo, ―cuya mente es el resultado de la unión en crecientes compleji- dades de las mentes del fotón, electrón y del protón―. Unión que como vimos anteriormente se hacen de acuerdo con los cuatro principios mentales.
Y por la acción de estos principios mentales de holomovimiento fractal, para el simbiotismo sinérgico, sus mentes cuánticas evolucionan para formar las mentes cuánticas de átomos, y éstos aná- logamente formarán las mentes cuánticas de las moléculas. Así las moléculas simples evolucionarán pa- ralelamente con las reacciones de la fisico- química, para evolucionar convirtiéndose en la mente cuántica de moléculas más complejas, hasta llegar a la mente de los genes, de los cromosomas, del ARN, y final- mente a la mente del ADN, que contendrá con la capacidad de autoréplica, la mente total del genoma, de cada ser biológico.
La Física Cuántica necesita complementarse de la mente espiritual cuántica
Vemos como en la periferia de los paradigmas convencionales, la ciencia cuántica oficial deja de ser una teoría efectiva, pues no puede responder las siguientes interrogantes aplicables a todos los áto- mos. Necesitaría el auxilio de la mente espiritual cuántica, ―la que bajo la observancia de las leyes físi- cas y espirituales, evoluciona simbiotizandose sinérgicamente, para originar las propiedades físicas de todas las partículas fundamentales de la materia y de las energías físicas―, estas interrogantes son:
-
¿Quién dirige a los fotones de la luz para que se desvíen sin chocar con las moléculas del medio en que atraviesan, para hacer la reflexión y la refracción? ¿Incluso para hacer los efectos túnel y anti- túnel, observados por la física cuántica?
-
¿Quién dirige a las moléculas de los diversos compuestos, para que cambien las posiciones y la esta-
bilidad o inestabilidad de las mismas en sus diferentes estado térmicos de gas a líquido y de líquido a
cristales sólidos? Y ¿Cómo saben las moléculas hacer todo eso?
-
¿Quién dirige o hace mover causalmente al electrón para que no sólo orbite alrededor del protón, sino que sus órbitas tengan mayor o menor velocidad para generar emisiones de fotones en espectro infrarrojo y así generar la fuerza térmica que comúnmente llamamos calor; e incluso generar reac- ciones químicas exógenas que producen “la magia” del fuego?
Y ¿Cómo saben los electrones hacer todo eso?―Un fenómeno químico cuando emite fotones en un grado visible en forma de llama, crea “la magia” del fuego de la combustión material. Muchos lectores desconocen porqué o cómo se hace el fuego y qué lo constituye. Esta carencia conceptual posibilita atribuirle al fuego ciertos atributos esotéricamente mágicos y hasta religiosamente misteriosos.
-
¿Quién dirige al electrón para que cambie la distancia de su órbita respecto a su núcleo y así necesi- tar absorber o emitir fotones, al acercarse o alejarse, respectivamente, del protón o núcleo atómico? Y ¿Cómo saben los electrones hacer todo eso? -
¿Quién dirige al electrón para que se ionice como un radical químico o en otros casos efectúe los en-
laces de covalencia para asociarse en moléculas; o en enlaces de valencia para formar las moléculas
–por ejemplo para el caso de los hidruros, hidrocarburos y dobles cadenas polipéptidas de aminoáci-
dos como en los ADN’s? Y ¿Cómo saben los electrones hacer todo eso?
-
¿Quién dirige a los electrones para que accedan o se resistan a ser conducidos; saltando o no, de un
orbital a otro, para crear o no corrientes eléctricas? Y ¿Cómo saben los electrones hacer todo eso?
Es decir que las preguntas anteriores, no tienen ninguna respuesta dentro de la física cuántica co- mo ciencia oficial. Haciendo uso del principio universalmente aceptado de la indestructibilidad de las energías, por el cual las energías no se pueden destruir sino sólo transformar, las energías que residen en las EBC ́s de las individualidades mentales del electrón y el protón, no se pueden destruir, tan sólo trans- formar, es decir que las EBC ́s se simbiotizan y, al hacerlo, sinergizan sus propiedades mentales cuánticas. Esta transformación evolutiva de la mente cuántica es paralela a la transformación física de sus respecti- vas partículas. Es decir que deben ocurrir dos configuraciones simultáneas, la física de las partículas electrón y protón, para hacer, físicamente, el átomo, y la metafísica de los espíritus correspondientes para hacer, con los espíritus del electrón y del protón, el espíritu del átomo.
Si los electrones tienen una mente metafísica o espiritual que monitoriza sus acciones materiales y los protones también, ¿Qué pasa con éstos componentes espirituales portadoras de las mentes del electrón y del protón, cuando se fusionan para configurar el átomo? La respuesta está, como ya se indicó, en los principios mentales propuestos por IEs, cuando se comprende que cada partícula cuántica, cada átomo y cada molécula, tienen mente cuántica.
Incluso, de lo anterior se infiere que deben tener mente cuántica las partículas ́virtuales ́ o de masa despreciable, como los fotones de la luz y otros que reciben el nombre genérico de ́leptones ́.
La Teoría del Electromagnetismo requiere completarse, para entender el diálogo cuántico entre elec- trones, fotones y ambos entre sí y explicar la entropía y el papel de la energía oscura con respecto al tiempo
La inducción electromagnética contiene una fenomenología ampliamente utilizada en la tecnología actual: química, bioquímica, eléctrica, electrónica, radioterapéutica, telecomunicante, magnética, óptica, “chips” semiconductores, láser, etcétera. Pero, esta fenomenología ha sido muy poco explicada en su me- canicidad al nivel cuántico pues en ésta, hay mucho de dogmatismo científico para que por siglos haya sido aceptada a priori y el reduccionismo materialista ha permitido muy poca investigación.
Tal parece que los científicos se hubieran puesto de acuerdo en concluir: “sabemos de los múltiples efectos de la inducción electromagnética, y averiguar científicamente por qué y cómo sucede la dirección de su mecanicidad, más allá de lo que ya conocemos, es decir hasta las últimas consecuencias requiere conocimientos adicionales que no poseemos, y que intentar obtenerlos es una alternativa poco rentable. Por lo tanto mejor explotemos el conocimiento de los efectos de la inducción bidireccional magnetoeléctri- ca/electromagnética y no perdamos tiempo en ́saber cómo y porqué sucede ́, tan sólo aprovechemos técnicamente que es un hecho que ello suceda y nos sea útil que así suceda...”
El concepto esencial de la parte conocida de la mecanicidad del electromagnetismo reside en la capa-
cidad de las partículas de cargas opuestas, -electrones y protones, de absorber y emitir una indetermina-
da y casi ilimitada, cantidad de fotones. Esto sucede cuando la mente cuántica hace cambiar la distancia a
la que orbitan los electrones alrededor de los protones. Así, gracias a la mente cuántica, las emisiones y
absorciones de fotones pueden realizarse con las siguientes características:
-
a) La comunicación mental se hace a cortísimas distancias, entre electrón y protón dentro de cada átomo para hacer los orbitales y sus cambios para la ionización química.
-
b) También se realizan las comunicaciones mentales entre electrones entre sí, efectuando la inducción,
o impartiendo la “instrucción” a los electrones para que ellos a su vez se desplacen de un átomo a
otros en diferentes moléculas, formando corrientes eléctricas estáticas, continúas y alternas; que
pueden llegar a cubrir grandes distancias en el planeta.
-
c) Otra modalidad de comunicación mental cuántica es mediante emisiones de forma coherente for-
mando líneas magnéticas que a su vez forman campos magnéticos, que transportan información de
los fotones hacia los electrones y viceversa, haciendo posible lo que dogmáticamente se conoce co-
mo capacidades inductoras bidireccionales, es decir electromagnética y magnetoeléctricamente.
-
d) Las inducciones magnetoeléctricas de la mente de los fotones magnéticos, para que las mentes de
los electrones transmitan vibraciones eléctricas en forma unidireccional; lo que es aprovechada en la
industria de semiconductores para los transistores, resistores, tiristores, chips, etcétera.
-
e) Cuando la transmisión mental vibratoria se hace para conformar un haz de luz emitida en forma co-
herente y polarizada, formando el láser, cuyos rayos sirven como sensores en discos compactos,
computadores, fibra óptica y como bisturís de láser de uso terapéutico, quirúrgico, etcétera.
-
f) Cuando las vibraciones electromagnéticas ―es decir el resultado físico de las interacciones mentales
entre electrones y el magnetismo de los fotones― son emitidas mentalmente hacia el espacio at-
mosférico, interplanetario, interestelar e intergaláctico y se forma el espectro electromagnético para
las telecomunicaciones.
-
g) Sólo entendiendo la relación holística que existe entre las mentes cuánticas sobre los cuerpos físicos
de las respectivas partículas cuánticas, podemos comprender el diálogo mental cuántico entre gravi-
tones y fotones, dando los primeros pasos, para entender el “misterio” del porqué y cómo funciona,
en condiciones extremas en los agujeros negros supermasivos, el principio físico de la entropía.
- Se trata de un “diálogo cuántico” que, llevado a condiciones extremas, hacen prevalecer, sobre la
separatividad como individuos que naturalmente tienen todas las partículas elementales de la mate-
ria y de la energía, las capacidades integradoras de los gravitones ―que son las partículas portadoras
de la fuerza de la gravedad, en una especie de ́amor colapsante ́― cuando se acumulan suficiente-
mente hasta provocar la implosión de la materia, liberando el confinamiento de la energía de las
partículas elementales en los espacios infinitesimales en que se encuentran.
-
h) Cuando están normalmente separados, los fotones tienden a alinearse por la fuerza del magnetismo,
los quarks a permanecer unidos por la fraternidad de la fuerza nuclear fuerte y los electrones a orbi-
tar alrededor de los protones. Falta develar el misterio de este diálogo de ́amor colapsante ́ a través
de una mejor comprensión de la mecanicidad de la gravedad sobre el tiempo y el electromagnetis-mo, a niveles de baja energía, para que se dé la entropía. Es decir, que explique el porqué, con el
tiempo, ́lo que está caliente se enfría ́, lo que es biológicamente joven envejece ́ y ́todo lo que nace
muere ́.
i) Estaremos así más cerca de comprender y quizá de controlar los efectos de las mentes unitarias y fundamentales de la gravedad y el electromagnetismo para nuevas aplicaciones tecnológicas, men- tales y espirituales. Mejoraríamos los efectos entrópicos del tiempo físico en sus diversos ciclos y re- solveríamos los actuales misterios del envejecimiento de lo material a nivel cuántico. Incluso, hasta comprender mejor aquello que los científicos tratan de descifrar en la llamada energía oscura de la naturaleza física que hace acelerar el tiempo y agrandar el espacio intergaláctico, cuya lentísima ex- pansión es ya perceptible bajo observación empírica.
Saliendo de contexto de lo sensorialmente tangible, detrás de la forma dogmática de ver la en-
tropía, la gravedad, el tiempo y la inducción electromagnética; subyace, como fundamento, el diálogo
cuántico entre las mentes cuánticas de gravitones, fotones, quarks, protones, neutrones, electrones ―y
entre las partículas, cuya existencia ha sido últimamente postulada, como pre-preones, preones (precurso-
res de quarks) y camaleones (partículas de la energía oscura)― y entre las de electrones de diferentes
átomos y moléculas.
Sin embargo, este “saber cómo hacer”, muchos de cuyos detalles aún se ignoran, propuesto por IEs, es el reconocimiento de la espiritualidad mental a nivel cuántico, dentro del orden metafísico implí- cito que dirige las propiedades físicas de la materia, que servirá, como veremos más adelante, de fun- damento estructural, de saber de dónde ha venido evolucionando la mente, desde lo cuántico hasta lo psicológico, para creer en la espiritualidad, y tomarla como la verdadera base ética, y fuente filosófica no convencional del comportamiento inteligente y fraterno, para la evolución según los cuatro principios mentales para las partículas, moléculas, seres vivos y humanos, cuya trascendencia contribuye a que el altruismo se convierta en un referente ético universal, pre-humano y post-humano.
La mente cuántica llena el vacío de conocimiento de la “brecha metafísica”
Por ahora el comportamiento de la mente cuántica en sus aspectos metafísicos para monitorizar los fenómenos físicos, nos conducen a las raíces explicativas para llenar “la brecha metafísica” de conoci- miento en la física, la química, la telecomunicación, la neuro-conciencia de la psicología, la medicina, la biología, la genética, etc. Por lo tanto, IEs está iniciando con la presente propuesta un nuevo paradigma para el conocimiento humano planteando que toda cosa aparentemente inerte (sin vida biológica), tie- ne su correspondiente espíritu que a su vez contiene su respectiva capacidad llamada mente cuántica. Y que ésta, al evolucionar bajo los cuatro principios mentales, alcanza a crear la mente biológica que diri- ge el cuerpo de todos los seres ́vivos ́.
La mente cuántica, posee el nivel más elemental de información mental, la misma a la que se pue- de decodificar la información de los niveles superiores de la mente biológica, psicológica y evolutiva. Con lo anterior IEs contribuye a dar solución al problema que Bryan Green PhD, y profesor de la Universidad de Columbia, llama el problema más grande de la ciencia, y que se puede resumir así: ¿Cómo resolver el porqué la física cuántica no es lógica, y nadie la entiende, cuando la física clásica y la relativista son totalmente lógicas?
Recordemos que el Nobel Richard Feynman dijo: “Con seguridad puedo decir que nadie entiende a
la mecánica cuántica”. Sin cambiar los valores aproximados obtenidos y usados en las formulaciones ma-
temáticas, que han demostrado ser exitosas para la actual nano- tecnología, formulando explicaciones
coherentes con lo observado como las dadas por IEs, en su Bloque teórico II, del Libro II de la colección
Cabalgando en Hombros de Gigantes del Pensamiento, se elimina la necesidad de que la mecánica cuánti-
ca continúe siendo ́decoherente ́ ―que significa, que sea ilógica en sus explicaciones filosóficas, aunque
su lógica de aproximación numérica, sea matemáticamente efectiva para la tecnología―, pues con la
mente cuántica se lograrán nuevas formas de explicar los mismos fenómenos observados fácticamente,
de modo que sí se puedan entender.
Además, la mente cuántica está ulteriormente regulada, por razones de la causalidad creadora, por las leyes universales metafísicas o espirituales, como la fraternidad cuántica, el amor cuántico; y, la verdad contenida en el conocer cómo-saber-hacer los fenómenos cuánticos, para que el mundo físico sirva de escenario vivencial para el perfeccionamiento de la mente espiritual. Así ambos conjuntos de leyes universales, físicas y espirituales dirigen la causalidad evolutiva de la fenomenología de lo material.
Todo individuo de compleja conformación molecular, tiene una organización integradora que la llamamos “submente cuántica corporal”. Ésta que unifica a todo el cuerpo, y a través de su correspon- diente periespíritu, “le habla” holodinámicamente a la mente espiritual de cada molécula, y dirige sisté- micamente, bajo la estricta observancia de las leyes universales físicas, la fenomenología de sus propie- dades, entre ellas, su estado sólido, líquido o gaseoso, la adherencia o cohesión dinámica molecular, y los grados conductibilidad térmica, eléctrica y magnética y, el grado de fluidez cinética. Aplicable a las molé- culas de todos los cuerpos físicos compuestos de ́materia inerte ́, que incluye a la materia inorgánica y a la orgánica, pero sin vida biológica.
Es destacable, el caso de los priones, que no siendo células procariotas ni virus, sino moléculas complejas, tienen ya capacidad de autoréplica, propia de toda célula ―y que son capaces de crear daños fisiológicos fatales al organismo invasor como el conocido caso de formar por autoréplica un tejido espon- giforme en el cerebro de ́las vacas locas ́―. Es decir que, en estas moléculas llamadas priones, el simbio- tismo sinérgico del crecimiento de sus estructuras básicas de conciencia en su mente espiritual, ha lo- grado la capacidad de autoreplicarse y multiplicarse, sin llegar aún a tener ADN celular.
El caso del prión es una magnífica prueba fáctica de que la evolución molecular puede llegar a producir el fenómeno de la autoréplica, que convencionalmente, se califica de misterioso y se llama ́el milagro de la vida ́. Fenómeno que es claramente el resultado de la inexorable evolución de la Creación Universal, que provee en planetas como el nuestro, las condiciones para el desarrollado natural de la vida biológica, a través de un proceso de miles de millones de años; y que, bajo el paradigma religioso del ́creacionismo ́―que falazmente se sigue enseñando escolarizadamente en muchos lugares―, es atribuido a la acción ́instantánea y directamente milagrosa de Dios ́.
La Mente Cuántica del Agua – Comprobada por La Teoría de Polirenancia
Masaru Emoto, de la Universidad de Yokohama, propone una teoría llamada Polirenancia, que es expresión y prueba de otra teoría más antigua llamada Septentrionismo, que postula que, en los fenóme- nos moleculares de la naturaleza, puede haber conservación de un estado por coherencia y afinidad entre las vibraciones que son armónicas, sean estas entre sí buenas, o sean entre sí malas; o inducción cuasi-armónica para el cambio a otro estado, sean éstas de mala a buena, o viceversa.
Emoto ha demostrado fáctica y objetivamente, a través de microfotografías moleculares, que, las moléculas cristalizadas de agua cambiaban drásticamente su distribución y belleza, pasando de cristales normales a hermosas configuraciones, si los estímulos son positivos. Pero llegan a deformarse si la fuente y/o los estímulos son negativos.
Las diversas fuentes para sus muestras de agua, pueden ser extraídas de un manantial, un acue- ducto, una alcantarilla, expuestas a diferentes estímulos como: las emisiones periespirituales de los cha- kras de un sanador, a música sanadora, clásica, música de ́heavy metal ́, grabaciones de discursos de Hitler, etcétera. Las siguientes, son algunas muestras:
La ciencia oficial debe ser holística para dar explicaciones efectivas a lo observado
Se hace un llamado a los líderes de la ciencia vanguardista o de punta, para que continúen desarro- llando creativamente, lo que IEs propone con lógica racional, para consolidar teorías efectivas, que permi- tan salir de las limitantes de conocimiento de la ciencia oficial y académica. Para construir una ciencia holística, con nuevos conceptos en el orden metafísico, que permitan responder por qué y cómo se reali- zan los fenómenos de inducción entre las diversas partículas; explicar cómo otras formas de hologramas, en otros códigos o niveles mentales, pueden modificar los campos gravitacionales, magnéticos o cam- pos fotónicos, acelerar el tiempo o expandir el mismo espacio; realizar transacciones inductivas que implican un diálogo informático cuántico entre partículas fundamentales; y, explicar de manera efectiva los cambios que se dan en sus propiedades.
La mente cuántica es la que más permanece dentro del espacio tiempo físico ―la vida útil promedio del protón se estima en 1031 años―. Algo menos largo, son los duraderos ciclos cuánticos a nivel de ele- mentos atómicos, que sirven para reconfigurar los ciclos de menor duración de la mayoría de los cuerpos en la naturaleza de los cambiantes ecosistemas habidos a través de su historia evolutiva.
El último nivel mental ― que presentaremos en la siguiente entrega ― la mente evolutiva del simbre propuesta por IEs, sería el nivel espiritual, que como veremos más adelante, perdura más allá de la muer- te biológica y psicológica. Así, en las EBC ́s indestructibles del simbre, se preserva la capacidad de rete- ner información biológica para iniciar un nuevo ciclo evolutivo de vida y la capacidad de adquirir infor- mación psicológica en sus próximos ciclos evolutivos, gracias a los genomas holísticos que se explican en el subcapítulo 4.3 del Bloque teórico IV.3 de la colección Cabalgando en Hombros de Gigantes del Pensa- miento.
Reiteramos que en estricta aplicación de la propia metodología científica, debemos de esperar que la misma ciencia unificada ―de todas las disciplinas conceptualmente entrelazadas― llegue a límites expli- cativos donde se acaben las posiciones dogmáticas y las decoherencias, falazmente dadas como expli- caciones científicas oficiales, ya que persisten muchas interrogantes, en los límites de la naturaleza de lo micro y el conocimiento de los actuales paradigmas muestran ya signos de obsolescencia.
Equivale a lo que Thomas Kühn llama: ́parálisis paradigmática ́. Al llegar a los límites de sus propios paradigmas, la ciencia misma no alcanza a explicar, el origen de las cosas y sus causas subyacentes; por ejemplo: ¿quién dirige la inteligencia “conductual” de las propiedades materiales de partículas fundamen- tales y de sus diferentes configuraciones como átomos, moléculas? Incluso cuando éstas se convierten en células, ¿quién dirige las propiedades ́maravillosas ́ de sus ADN, y la fisiología sistémica en todos los seres biológicos?
II. LA MENTE BIOLÓGICA
La conformación molecular del ADN
Cada átomo está formado por configuraciones de diversas partículas subatómicas y cada molécula por configuraciones de diversos átomos. Con la presencia del auto-enlace del carbono se llega en orden ascendente de la química orgánica a cadenas de hidrocarburos y finalmente a aminoácidos encadenados formando la macromolécula llamada ADN; la cual, es una doble cadena polipéptida donde cada carbono enlaza a un ácido fosfórico y a una base orgánica, formada por dos cadenas de espirales llamadas ARN.
Hay un ADN humano en cada célula, que contiene veintitrés pares de cromosomas. Cada cromo- soma puede tener en promedio más de veintisiete mil genes y cada gen puede contener de 2.500 a 3.000 aminoácidos o ácido nucléicos; para, un total aproximado de tres mil doscientos millones de aminoácidos, de unos veinticinco tipos; y un gran total de unas 50 billones de células en todo el cuerpo.
De las Mentes Cuánticas se evoluciona a La Mente Biológica
- El Simbiotismo del espíritu cuántico en las partículas fundamentales, configuran sinérgicamente nuevas entidades espirituales como las que dirigen a las partículas físicas compuestas; tales como Neutrones, Protones, Átomos, Moléculas (incluyendo los componentes alimenticios y celulares como: minerales, celulosa, carbohidratos, azúcares, aminoácidos, proteínas, enzimas, radicales libres, ARN ́s y ADN ́s).
-
La mente cuántica espiritual de las moléculas dirige a su vez el simbiotismo sinérgico de la formación
de espíritus de células.
-
Las EBC ́s de Mente Biológica contenida espiritualmente en un ser unicelular o multicelular, es el
resultado de la unión simbiótica y sinérgica de las EBC ́s de las Mentes Cuánticas pertenecientes a
las moléculas que la componen.
- Así, análogamente a la “mente cuántica” de cada partícula, átomo o molécula, existe una “mente
biológica” para cada célula, tejido, órgano y sistema orgánico.
- La submente biológica de un ser, tomado como un individuo total, está presente en toda entidad
biológica y dialoga con la mente biológica de cada componente celular, tisular y orgánico de su propio
organismo. A través de cada célula de su sistema inmunológico, la submente biológica del individuo inter-
acciona inteligentemente con cada virus o bacteria invasora.
- En todo individuo ́vivo ́, su submente biológica conjuntamente con otras tres submentes, comple-
tan la mente de su ser. Estas son: la submente cuántica, para comunicarse con las moléculas, la psicoló-
gica para comunicarse con otros individuos; y la evolutiva, para comunicarse con el internet espiritual y
dirigir el crecimiento de las EBC ́s de las cuatro submentes).
- La submente cuántica le habla a la mente de cada molécula que compone cada célula y, a la mente
de cada nutriente y de cada toxina.
- La submente biológica del ser se comunica holodinámicamente, decodificando su información de
biológica a cuántica, para coordinar los pensamientos de la submente cuántica de cada compuesto quími-
co que constituye cada célula.
- Voces científicas que sugieren implícitamente la existencia de la mente biológica
- Muchos científicos han propuesto UNA NUEVA FORMA DE CONCIENCIA PSICOLÓGICA y BIOLÓGICA en
las células y las moléculas, lo que implícitamente correspondería a la de las submentes respectivas, que
no requiere cerebro, en la MENTE del ser BIOLÓGICO, destacamos entre ellos a:
-
Rodolfo Llinás: Los animales unicelulares son capaces de irritarse (a través de la submente psicológi-
ca, sin tener cerebro) y de responder a estímulos externos (a través de la psicológica y la biológica),
esta subjetividad primitiva sería la base de la conciencia y de la subjetividad...”
-
Ferenczi: En las células hay una memoria filogénica (de la submente biológica, que permite incluso la
clonación).
-
La Teoría de Humberto Maturana y Francisco Varela: La autopoiesis es un patrón de organización (en sus cua-
tro submentes) que tienen los sistemas vivos que se genera por un proceso de cognición (que incluye
en su submente psicológica: emoción, percepción y comportamiento) independientemente de un ce-
rebro o sistema nervioso central, p.e. las bacterias, las plantas, cuyos egos resultan del acoplamiento
estructural de su cognición.
- Candance Pert: El primer componente de las moléculas de la emoción es una molécula encontrada en la superficie de las células en el cuerpo y en el cerebro, llamado el receptor de opiáceos. ... El receptor transmite un mensaje al interior de la célula que puede cambiar dramáticamente el estado de la misma. Una reacción en cadena de eventos bioquímicos es iniciada y dirigida por el mensaje... La te- oría de Pert implica la relación existente entre la submente psicológica o emocional ―que usa al ce- rebro como instrumento trasmisor de una emoción hasta un receptor de opiáceos, como componente de lo que ella llama las moléculas de la emoción― que transmite el mensaje que se procesa en las submentes biológica y cuántica.
Lo anterior implica la existencia de una MENTE BIOLÓGICA en cada célula, capaz de recibir y procesar
mensajes provenientes de las submentes psicológica y/o biológica y/o cuántica y trasmitirlos a la mente
cuántica de las moléculas que la integran―como la mente no es física sino metafísica o espiritual −sin con-
texto religioso− podemos concluir que cada célula está dirigida por su respectiva mente biológica espiri-
tual, así como que cada molécula o partícula subatómica que la compone está dirigida por su respectiva
mente cuántica espiritual.
La filogenia evidencia la existencia reciclante de la Mente Biológica
La existencia reconocida de la filogenia en la biología oficial, puede explicarse mejor a través del concepto propuesto por IEs de la Mente Biológica metafísica. Esta implica el reciclaje de generación en generación, lo que podríamos llamar las manifestaciones tempranas, en la naturaleza, de un ́reciclaje encarnatorio de la conciencia de la mente espiritual ́, cuya explicación completa está en el capítulo 4 del Sub-libro IV.3, del Libro IV de la colección Cabalgando en Hombros de Gigantes del Pensamiento ―una forma científica de rescatar los aspectos verdaderos de las diversas creencias reencarnacionistas (que co- mo toda creencia antigua, contiene aspectos míticos, o fantasiosos, no rescatables, que hay que descar- tar―, a continuación se resumen algunas evidencias:
Virus ante un re-brote de viruela en 1992, genetistas informan a OMS el desarrollo desde 1972 en su ADN de un gen nuevo, cuya inteligencia hizo una copia parcial del sistema inmunológico humano, sin haber tenido, por cerca de veinte años, contacto alguno con el ser humano. Este conocimiento y la inteligencia para seguir mutando con un propósito definido, recicla en cada mitosis que se repite aproximadamente cada quince minutos, habiendo pasado en veinte años 700.000 generaciones.
o Cabe resaltar que ningún virus tiene cerebro, luego su mente biológica no requiere de ningún cerebro.
Las Bacterias, desde los años 40 ́s del siglo pasado, su mente biológica ha mutado inteligentemente para resistir decenas de nuevos antibióticos, sin tener necesidad de cerebro alguno. Al igual que el virus, este proceso bacterial recicla el conocimiento inmunológico de una generación a otra y, la vida de cada ciclo dura aproximadamente veinte minutos por generación, habiendo pasado en 70 años 1.8 millones de generaciones.
Las Cucarachas mutan transgeneracionalmente para resistir nuevos insecticidas, progresando su mente, sin cambios en su cerebro. Así desde el DDT de los años 40 ́s y 50 ́s, se han reproducido de- cenas de miles de generaciones y, han pasado una veintena de insecticidas, cada vez con nuevas y más poderosas formulaciones químicas; y la última generación de cucarachas, reconoce y resiste a la acción de los viejos insecticidas.
La Filogenia manifiesta una mente biológica reciclante, de conocimientos pre-natales básicos que heredamos, sin necesidad de ningún tipo aprendizaje post-natal, para la morfología, los colores, y todas las características específicas de cada especie o familia vegetal o animal.
o Por ejemplo: Todo mamífero hereda la habilidad de succionar la mama apenas nace, acción que
requiere la acción coordinada de más de veinte mil fibras musculares.
o Ordena en ADN las funciones de 3.2x109 ácidos nucléicos encadenados en cada tipo de célula
o Durante la mitosis, envía aminoácidos en doble vía por las cadenas ADN, y para el metabolismo,
a través de ARN mensajero para producir proteínas, y enzimas
La voluntad de la submente biológica es independiente de la voluntad de la mente psicológica, aun- que están comunicados por psicosomatismo y soma-psicotismo.
Así, la Mente Biológica es un producto evolutivo de la mente cuántica molecular, a partir de la adqui- sición de la capacidad mental de autoréplica, para dirigir la fisiología de la estructura celular y sus propie- dades y funciones en los diversos bioseres mono y pluricelulares.
-
La Apoptosis, es la expresión de mente biológica de cada célula que reconoce sus propias ́fallas de
fábrica ́ y toma la determinación de auto-suicidarse, facultad altruista que las células cancerígenas
desconocen. También, por apoptosis desaparecen las membranas entre los dedos en el feto.
-
La Plasticidad, propiedad autónoma mental de las neuronas de cambiar adaptativamente sus co-
nexiones axónicas y dentríticas para los procesos de sinapsis, usualmente con el objeto de desarro-
llar el pleno uso de las facultades perceptivas, de motricidad o de memoria. El ciego por accidente
re-direcciona por plasticidad, sus neuronas visuales para mejorar su audición y su olfato
-
El peculiar e inteligente apilamiento morfológico celular dirigido por el periespíritu en cada regene-
ración celular, sirve de guía espacial para conformar y mantener las mismas formas originales y pre-
cisas, en los diversos tejidos, órganos, sistemas y rasgos fisonómicos.
-
Por las Vacunas, la mente biológica de las células inmunológicas vacunadas recuerdan de generación
en generación a sus células inmunológicas, para reconocer a los respectivos virus vacunados.
-
En las Plantas, su mente biológica le permite realizar las mismas funciones de sus antecesoras, como:
la fotosíntesis, el heliotropismo, el fototropismo, el hidrotropismo, el audio-tropismo, la luminiscen-
cia, las vibraciones emocionales detectables por sensores gráficos, la mutación de colores, olores y
sabores, etcétera.
-
Todo Reloj Biológico, requiere de la sabiduría de su mente biológica, para hacer el ritmo circadiano
de los distintos órganos y hormonas en cada día, para seguir con la programación sistémica y me-
tabólica, la ovulación y menstruación, los cambios físicos según la edad, dentición, voz, vello púbico,
calvicie, arrugas, pérdida de masa ósea y muscular, menopausia, etcétera.
-
La Tecnología Genética en los bebés probeta, la clonación, las células madres y pluripotenciales, la
ingeniería genética y bio-robótica, requieren de la sabiduría de la mente biológica celular.
- Mente Biológica celular autónoma, mantiene sana la vida del cuerpo multicelular bajo la dirección co-
ordinada de la Submente Biológica del individuo
-
Mantiene los latidos cardíacos, según las necesidades del cuerpo (en promedio de 3x109 latidos,
equivalente a 84 millones de galones de sangre bombeada en 80 años)
-
Dirige la regeneración celular (10 millones de células se reproducen en un cuerpo cada segundo)
-
Dirige los sistemas fisiológicos de los 50 billones de células que hay en el cuerpo humano promedio
o Ordena en ADN las funciones de 3.2x109 ácidos nucléicos encadenados en cada tipo de célula
o Durante la mitosis, envía aminoácidos en doble vía por las cadenas ADN, y para el metabolismo,
a través de ARN mensajero para producir proteínas, y enzimas
La voluntad de la submente biológica es independiente de la voluntad de la mente psicológica, aun- que están comunicados por psicosomatismo y soma-psicotismo.
Así, la Mente Biológica es un producto evolutivo de la mente cuántica molecular, a partir de la adqui- sición de la capacidad mental de autoréplica, para dirigir la fisiología de la estructura celular y sus propie- dades y funciones en los diversos bioseres mono y pluricelulares.
El diálogo de la mente celular con la mente cuántica de sus moléculas – Julius Rebek
Veamos ahora el mecanismo bajo el cual, la mente molecular de cada molécula que conforma una célula, trabajando una ingeniosa alternancia del poder atractivo y repulsivo de campos magnéticos unita- rios, en cada molécula del mismo cuerpo o sustancia, genera una dinámica electrostática, que logra, sin requerir de ojos, ni pies, ni cerebro, desplazar a cada molécula de un lugar a otro, dentro de un medio o sustrato que lo contiene.
Este mecanismo que pone de manifiesto la inteligencia molecular nos sirve para comprender cómo se hacen los desplazamientos de los aminoácidos que integran las nuevas proteínas, enzimas, para el meta- bolismo y la regeneración de tejidos conectivos y orgánicos. Y en últimas, los nuevos ARN’s, en la feno- menología de la autoréplica celular del ADN.
La mente de los elementos moleculares básicos hacen uso de una mecanicidad básica, descubierta en 1993 por el Dr. Julius Rebek Jr. del reconocido Instituto Tecnológico de Massachusetts-MIT, llamada ́Apilamiento-Aromático ́. El apilamiento aromático trabaja convirtiendo a cada átomo o molécula o radi- cal libre, o aminoácido, o proteína, según la necesidad del proceso metabólico de la célula, en pequeños imanes, por acción combinada de múltiples dipolos unitarios, llamados pares de Cooper. La mente cuánti- ca de estos dipolos, por lapsos de nano o picosegundos ―o sea, de miles de millonésimas a billonésimas de segundo―, alterna la inversión de su polaridad ́sabiamente ́ según convenga para función molecular que debe hacer en su respectiva célula.
Los dipolos atómicos y moleculares pueden ́estacionar ́ sus planos de manera cambiante según la di- rección deseada y por el brevísimo tiempo necesario, para formar líneas magnéticas que inducirán co- rrientes electrostáticas repulsivas o atractivas al sustrato que lo contiene; y así, movilizarse según la con- veniencia y necesidad funcional o, de la fisiología sistémica de su respectiva mente biológica.
Este fenómeno permite a las moléculas –por ejemplo de un aminoácido, desplazarse dentro del sus- trato de citoplasma que lo contiene. Así podemos explicar el mecanismo utilizado por la sabiduría de la mente celular para hacer la autoréplica celular que es el “secreto de la vida biológica”; y explicar también, las otras funciones intermedias del metabolismo. Para ello la mente celular dirige el desplazamiento de las diferentes bases orgánicas desde su lugar del procesamiento dentro de la sub-célula, llamada mito- condria, o lisosoma, hasta el retículo endoplasmático, rugoso o liso, lugar donde se construye la autorépli- ca del ARN de transferencia, para nuevas proteínas y enzimas, respectivamente.
Haciendo una equivalencia de escalas moleculares con las humanas este desplazamiento correspon- dería a un viaje humano desde una ciudad a otra. En el caso de las moléculas orgánicas, como los amino á- cidos, éstas no tienen ni pies, ni ojos, ni mapas, ni cerebro, sólo el diálogo de sus mentes con la mente de su célula respectiva; y el diálogo de ésta con la submente biológica de la mente espiritual del individuo. El siguiente dibujo muestra como se puede alternar el desplazamiento según la sabia alternancia de repul- sión, y atracción electrostática de los átomos de una molécula respecto al sustrato que los contiene.
(Ver gráfico en la siguiente página)
Habiendo ya explicado las bases para creer en la mente biológica; y antes de ella, en la mente cuánti-
ca, para “desdogmatizar” los límites actuales de la ciencia convencional, IEs propone, el lanzamiento de
una nueva ciencia de punta, la Ciencia de la Espiritualidad -o Ciencia de lo Espiritual o “Espiritulogía”, con
la cual construir los pilares de una profunda y radical renovación de la ciencia oficial por ahora reduccio-
nistamente materialista, para convertirla en una ciencia holística, en todas sus disciplinas.
Bajo esta nueva forma de concebir y explicar lo observado en las cosas, cada forma material desde lo más simple a lo más complejo, por dación de la fuerza creativa mental del “Creador Universal”, contiene holísticamente ―coexistente a su naturaleza física-, una entidad directriz o monitora, la cual es de natu- raleza metafísica manifiesta por sus capacidades mentales―. Y como ya lo dije, con la ayuda de futuros adelantos de la espiritualidad como ciencia, encontraremos mayores respuestas para los extremos del conocimiento humano que la ciencia oficial actual no puede explicar, a no ser que integre holísticamente la fenomenología física con la metafísica mental del espíritu.
La Mente Biológica y la Mente Cuántica deben ser nuevos paradigmas científicos
En conclusión de lo anterior: Para la ciencia y para el mundo convencional, IEs ha presentado dos nue- vas formas mentales no psicológicas, una mente cuántica y una mente biológica, que dirigen las propie- dades de la materia molecular y celular, respectivamente. Al hacerlo, da origen a un nuevo paradigma: ́la evolución, lenta y progresiva, de la vida cuántica da origen a la vida biológica, despejando el misterio, también llamado el ́milagro ́ de cómo nace “la vida” biológica, que la ciencia oficial, reduccionistamen- te materialista aún no logra hacerlo.






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